Ultima actualización hace 7 meses por Soria ¡YA!
Desde Soria ¡YA! solicitamos la dimisión inmediata del consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, o, en su defecto, su cese inmediato por parte del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco.
Seguimos preocupados por las políticas medioambientales y territoriales del ejecutivo de Mañueco, ya que no responden a las necesidades reales de las personas, de nuestros pueblos y de nuestros montes. Un tema que para Soria ¡YA! no es un asunto menor y es una prioridad política. La situación actual demuestra que la gestión no está ofreciendo soluciones eficaces ni a corto ni a largo plazo.
La ordenación del territorio debe planificarse para frenar la despoblación, favorecer el asentamiento y garantizar un uso sostenible de los recursos naturales, especialmente los aprovechamientos forestales que generan empleo y fijan población. La prevención de incendios no puede improvisarse; exige trabajo constante durante todo el año, ya que no es un despilfarro sino inversión. Los medios de extinción son esenciales, pero deben ser el último recurso cuando todo lo anterior ha fallado. Los profesionales deben ser tenidos en cuenta en sus demandas, reivindicaciones y propuestas técnicas y organizativas.
La Junta de Fernández Mañueco debe dejar de hacer oídos sordos a técnicos y expertos. Debe dejar de enrocarse en posiciones inmovilistas y partidistas que bloquean las propuestas útiles del resto de los grupos de las Cortes en materia de prevención y lucha contra los incendios forestales.
En Soria ¡YA! consideramos que, ante la falta de resultados y de un plan sólido que integre prevención, gestión forestal y desarrollo rural, es necesario un cambio de rumbo en la Consejería de Medioambiente. Corresponde al propio consejero asumir su responsabilidad o al presidente de la Junta adoptarla en su nombre. Más de 37.000 hectáreas quemadas y dos fallecidos son motivos más que suficientes para asumir responsabilidades.
Nuestro compromiso es claro: defender a las personas, a los pueblos y al monte, garantizar un medio rural vivo, seguro y con futuro.



